Reseña sobre el inicio del Servicio Religioso en la Fuerza Aérea de Chile

La historia del Servicio Religioso de la Fuerza Aérea de Chile, es uno de los temas que definitivamente no han sido tratados en la investigación aeronáutica. A continuación les entrego una reseña sobre sus inicios que he preparado como parte de una larga investigación realizada.


Tras la unificación de los servicios aéreos de la Armada y el Ejército en 1930, se da inicio a una Fuerza Aérea independiente. Esta nueva institución, que a la fecha contaba con cinco organismos bajo su mando: La Escuela de Aviación de El Bosque; La Maestranza y Parque Central de Aviación; Las Tropas de Aviación de los Grupos Mixtos Nº1, 2 y 3, Escuadrilla de Bombardeo, Compañía de Defensa y Escuadrilla de Anfibios Nº1; el Servicio Aeropostal y la Aviación Civil.

Esto traía de la mano una serie de actividades oficiales y ordinarias, que incluían el bautizo simbólico de estandartes, bases, aviones y dependencias, además del auxilio espiritual de la familia aérea. Comenzaba aquí el histórico recorrido institucional, que contara con la asistencia de personal eclesiástico “prestado o heredado” principalmente del Ejército, al igual que de sacerdotes pertenecientes a parroquias cercanas a las unidades, como fue el caso de la Base de Quintero. En todas estas tareas, le cupo gran trabajo y responsabilidad a Monseñor Rafael Edwards como Vicario Castrense y a muchos otros presbíteros de buena voluntad.

Es justo mencionar que a medida que avanzaba el desarrollo de la naciente Fuerza Aérea, las imperiosas necesidades institucionales más las de su personal, hicieron evidente la falta de un Servicio o escalafón Religioso. Pero los pasajes de la historia en los años treinta, fueron contrarios a la concreción de este aparentemente natural y tradicional hecho. Desde la mitad de la década de los años veinte, nuestro país se comenzaba a sumir en una serie de desórdenes político ciudadanos que impactaría en el desempeño y regulación de las Fuerzas Armadas. Producto de éstos cambios políticos, en 1932, se había suprimido el presupuesto del Servicio Religioso de las Fuerzas Armadas, y esta era la realidad que afectaría también a la recientemente creada, Fuerza Aérea Nacional.

Durante este período se puede destacar el decisivo intercambio epistolar que le cupo al entonces Capellán del Ejército, presbítero Bernardino Abarzúa Troncoso, con el Ministro de Defensa del Gobierno Socialista; en donde le expuso, respetuosa pero a la vez irónicamente, la medida de supresión del Servicio Religioso.

A partir de octubre de 1932 en adelante, las cosas vuelven lentamente a su cauce normal en nuestro país, por lo que la labor Ad Honorem que venían desempeñando los sacerdotes hacia la Fuerza Aérea, y en especial, gracias a la gestión del Vicario General Castrense a las autoridades aéreas, expresado en la nota Nº 193 de junio de 1934 (*), da por resultado un cambio para la creación de un Servicio Religioso para la Fuerza Aérea Nacional.


Es menester de este artículo, el señalar que el Servicio Religioso se establece a solicitud de la Institución (recuadro a la derecha), y que la contratación en la calidad de Ad Honorem en sus inicios, corresponde a una realidad que se explica tal como: a que esta fecha el presupuesto del Ministerio de Defensa no se consultaban fondos para mantener este Servicio y la Ley que asigna este fondo para las plazas de Capellanes, no estaba considerada.







(*) 28 de Junio de 1934.-

N° 193



Señor Comandante:



En respuesta a su atenta comunicación N°1037 del D.P. del Comando en Jefe de la Aviación, debo manifestar a Ud. que nada será mas grato para la Vicaría Castrense que servir en la forma que lo solicitan y como lo merecen a quienes están a cada instante haciendo ofrenda de su propia vida por la gloria y grandeza de la Patria.



Puedo, en consecuencia, manifestar a Ud. que accediendo a los deseos expresados por el personal de la Base Aérea de Quinteros, ya está en trámite el nombramiento de Capellán honorario de esa Base del Sr. Pbro. y Cura Párroco de la localidad Don José Arrieta O.



Igualmente se tramita también el nombramiento de Capellán para el Cantón y Escuela de Aviación de El Bosque y de todo el personal de esta Guarnición del Sr. Pbro. Don Horacio Larraín Dooner, hijo del que fué Coronel de Ejército Don Jacinto Larraín, que es mi Secretario y vive conmigo.



Gradualmente se proveerán también los cargos de Capellanes de Iquique, Temuco y Puerto Montt a que su nota se refiere.


Dios gde. a Ud.:



Al Señor Director del Personal de Aviación
Comandancia en Jefe. Guarnición.


 

 

Es así que en julio de 1934, se realiza el primer nombramiento para un Capellán de Aviación con el encargo de atender el Servicio Religioso de la Fuerza Aérea de Chile.

Luego, más tarde, el 1 de enero de 1936, se creará efectivamente la planta del Servicio Religioso, consultando 2 plazas; las que serían oportunamente llenadas por los Capellanes Presbíteros Horacio Larraín y Guillermo Jordán.

COMANDO EN JEFE DE AVIACION (Solicita los servicios religiosos para la DIRECCION DEL PERSONAL  Fuerza Aérea Nacional)


D.P. Nº 1037                                          
El Bosque, 11 de Junio de 1934

A LA
        VICARIA CASTRENSE
                                           Santiago
 
En vista de que gran parte del personal de la Fuerza Aérea Nacional, ha solicitado los servicios religiosos, se ruega a esa Vicaría se sirva, si lo tiene a bién, disponer se nombren Capellanes ad-honorem que deseen prestar sus servicios en las siguientes reparticiones:
Cantón de Aviación, El Bosque
Grupo de Aviación Nº1, Iquique
Base de Aviación, Quintero
Grupo de Aviación Nº3, Temuco
Escuadrilla Anfibios, Puerto Montt
Se hace presente al señor Vicario, que el Cura Párroco de Quintero, se ha ofrecido para prestar servicios ad-honorem en esa Base.-


C. Puga M.
Comandante de Escuadrilla
Director del Personal

Solicitud del Director del Personal de la entonces Fuerza Aérea Nacional, al Vicario Castrense, Monseñor Rafael Edwards Salas.

Publicación en el Diario Oficial con el Nombramiento del Primer Capellán para la institución aérea

​Nota: Se establece que el Capellán jefe será un Teniente 1º y tendrá residencia en Santiago, agregado al Comando en Jefe de la Aviación, a fin de atender el personal del mismo. Esta residencia no sería obstáculo para que los capellanes, según tiempo y disponibilidad, visitaran los diversos grupos aéreos del país.

La segunda plaza estaría cubierta por un Capellán con grado de Teniente 2º, el que tendría su residencia en el Grupo Nº2 de Aviación en Quintero, a fin de atender al mismo.





Norberto Traub Gainsborg

Instituto de Investigaciones
Histórico Aeronáuticas de Chile